La bencina blanca se usa principalmente como disolvente y desengrasante para múltiples tareas de limpieza y mantenimiento en el hogar y la industria. Se emplea para diluir pinturas al óleo y esmaltes sintéticos, limpiar brochas y rodillos, y para eliminar manchas de grasa y alquitrán de superficies como alfombras, tapices y maquinaria.